Gimnasia empató, de nuevo. Segundo empate consecutivo del
equipo dirigido tácticamente por Pedro Troglio, ésta vez frente a Olimpo (rival
DIRECTO por la lucha del ascenso), y sigue puntero, aunque compartiendo la
punta con Independiente de Rivadavia de Mendoza y Sarmiento de Junín (la sorpresa
del campeonato, hasta ahora) y con un dato que se viene repitiendo en los
últimos partidos, todos, menos el de Boca Unidos, curiosamente el primero de la
temporada.
Gimnasia juega mal. Mejor dicho, el Lobo no tiene un estilo
de juego definido. Aquel equipo que se vio frente a los Correntinos no volvió a
aparecer en el campo de juego. Aquel equipo que presionaba en todos los
sectores del campo de juego, que era preciso y rápido, con buena recuperación,
con gran llegada de pelota parada, viene cayendo en su nivel.
Tal vez, la ausencia de Pouso la pagó muy caro el plantel.
Tal vez, el nivel bajo de Peralta y Mussis con respecto a los primeros partidos
se sintieron de más. Tal vez, la calidad del rival impidió que Gimnasia
impusiera su juego dentro de la cancha. Lo cierto es que el Lobo saca puntos,
pero a veces, sin merecerlo.
Y algunos podrán decir: “Está perfecto, éstos son los
partidos que no tenes que perder para salir campeón” y puede tener razón, o no.
Uno sabe que el fútbol es una ciencia no exacta, justamente, y que el tiempo le
dará la razón a alguna de las partes que discuten. Pero cuando algo está mal,
hay que decirlo, si no, ¿Para qué opinamos si vamos a elogiar todo lo que hacen
y hacernos los “ciegos” ante los errores de los demás?
Entonces, futbolísticamente hablando, el análisis es simple
y sencillo: Cuevas, Cabrera, Basualdo, Mussis y Peralta HOY no jugaron. Por
parte de Mussis y Peralta, un rendimiento raro en ellos. Por parte de los otros
tres, dos de ellos “refuerzos”, vienen teniendo este mal nivel a lo largo del
campeonato, en éstas primeras cinco fechas. Cabrera y Cuevas, demostrando a las
claras que merecen ir derecho al banco de suplentes el próximo partido, más que
nada, por las buenas actuaciones de Chaves o Pereyra cuando les toca entrar.
Mientras que German Basualdo no me gustó para nada. Se dijo que no era el mismo
que se fue de Gimnasia en el 2006, y la verdad, prefiero a aquel Basualdo. ¿Por
qué? Simplemente por que éste Basualdo quiere demostrar que es mejor, quiere
demostrar que puede jugar con la pelota en los pies, y pasa que no le sale.
Quiere meter pausa, en momento donde hay que acelerar. Frena el juego, lo
plancha, algo que no le conviene al conjunto Tripero, sin mencionar que le
cuesta muchísimo dar un pase al pie. Por eso, prefiero que aprenda de sus
limitaciones, y solamente intente jugar simple, al pie, rápido, sin vueltas.
Hoy se empezó a reivindicar Matías Quiroga, más allá de que
empezó con muchísimas dudas y se perdió dos chances clarísimas de gol, luego,
le generaron una cantidad incontables de faltas, en el segundo tiempo
precisamente, y fue él quién le bajó la pelota a Pereyra para que marcara el
tanto para el Lobo (mencionando que Pereyra tiene 3 goles en 5 partidos, un
tipo con suerte).
Pero saliendo del plano netamente futbolístico, la nota de
color la dio Troglio, quien ante una pregunta de un periodista, se retiró de la
conferencia y se fue, muy enojado porque opinaban que jugó mal. Increible.
Recuerdo pocas ocasiones en las cuales un DT hace algo por el estilo. Me quedo
sin palabras para opinar sobre ésta reacción. Porque precisamente, Gimnasia
JUEGA MAL… ¿Y?
Eso no es malo. Es un punto de partido para mejorar. Es un
punto de partida para intentar otras cosas, ver errores propios, hacer una
autocrítica dura, y empezar de nuevo. Cambiar algunas cosas obvias, para la
mayoría de la gente, del equipo…
Pero en fin, el clima está caliente, tenso, el aire entre
los periodistas y el cuerpo técnico se
corta con un cuchillo, y si Troglio sigue manteniendo sin razón a los jugadores
que no rinden, cada día va a ser peor…
Se viene Atlético Tucumán, partidos jodidos si los hay, más
allá… Veremos que decide el polémico Troglio en la semana. Mientras tanto,
sigue mirando a -casi- todos, desde arriba.

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